I cookie ci aiutano ad erogare servizi di qualità. Utilizzando i nostri servizi, l'utente accetta le nostre modalità d'uso dei cookie Ulteriori informazioni Ok

En Italia, la industria agrícola y agroalimentaria está experimentando una verdadera vuelta a sus orígenes. Antiguamente había que salir de la ciudad para comprar huevos frescos, mientras que actualmente la venta directa se está convirtiendo en un importante recurso para las explotaciones agrícolas. Los sistemas de distribución están cambiando radicalmente. Hoy en día los agricultores han aprendido a asociarse entre ellos, a lanzar sus productos directamente al mercado y de forma colectiva, e incluso los consumidores, a través de grupos de compra, han cambiado su modo de adquirir productos agrícolas. Se trata de una evolución en la distribución que se basa en tres factores principales: la ecología, los GCS e Internet. El auge de la demanda de productos ecológicos ha traído consigo un aumento de la oferta y la demanda directa. Un factor clave de esta revolución han sido sin duda los GCS, los grupos de compra solidaria, que han incentivado a las empresas agrícolas y a los productores de la industria agroalimentaria a desarrollar nuevas competencias comerciales, incluyendo una integración vertical de la cadena de producción. El tercer elemento es el rápido crecimiento del comercio electrónico. Aunque en Italia el volumen de ventas online de alimentos es bastante reducido respecto a otros países de economías desarrolladas, la tendencia se ha consolidado tanto que incluso las mayores cadenas de distribución organizada han abierto nuevos canales comerciales. Además, el comercio electrónico se ha convertido ya en una parte importante de la mayoría de empresas agrícolas italianas. Otro paso hacia adelante en el desarrollo de los canales de distribución ha venido dado por la actividad de las cooperativas agrícolas, que han organizado la comercialización de sus productos agroalimentarios como el último elemento de la cadena de producción con vistas a una agricultura multifuncional. En este sentido, la presión de los productores ecológicos ha sido un factor que ha favorecido la asociación comercial. Actualmente el escenario de la distribución ha cambiado radicalmente: se tiende a acortar la cadena de producción, los pequeños productores suelen asociarse para hacer una masa crítica utilizando como denominador común la calidad y procesos productivos homogéneos y además hay un nuevo conocimiento por parte de los consumidores, que están ahora más dispuestos a escuchar lo que la agricultura tiene que decir.