I cookie ci aiutano ad erogare servizi di qualità. Utilizzando i nostri servizi, l'utente accetta le nostre modalità d'uso dei cookie Ulteriori informazioni Ok

Italia es líder en la producción hortofrutícola europea. Gran parte de las producciones son de cultivo biológico. La biodiversidad y recuperar antiguos cultivares son la auténtica innovación.

Italia jardín de Europa. No es exagerado definir así la agricultura que produce hortalizas y fruta. El principal factor de la calidad del producto italiano es la biodiversidad de nuestros cultivos. Y la innovación – así como las más avanzadas tecnologías de cultivo, envasado y gestión empresarial y logística – hoy está formada por dos paradigmas que integran la plena sostenibilidad: el cultivo biológico y el descubrimiento y recultivación de antiguos cultivares. Esto es válido tanto en el sector hortícola como en el frutícola, donde en algunos segmentos Italia detenta una posición de liderazgo absoluto. Las certificaciones Dop e Igp también han dado un nuevo impulso al sector agrícola y han contribuido a alimentar el ramo industrial de la transformación, que ocupa los primeros puestos mundiales por producción de valor así como por su notoria calidad. En Italia se han creado auténticos distritos de cultivo: para la citricultura, las manzanas, las peras, las achicorias, las hortalizas en general (desde el apio hasta la cebolla), las avellanas, los higos chumbos, los kiwis, las castañas o las legumbres. Junto a las producciones extensivas y en invernadero encontramos cultivos que recuperan antiguos cultivares autóctonos y que han permitido recultivar terrenos marginales. En continua expansión también la reconversión de los cultivos biológicos, que ya concierne a todo el territorio nacional.